
Proceso de duelo
Fecha: 26/11/2009
El duelo es la reacción emocional, física y espiritual que surge ante una muerte o pérdida, es ponerse en contacto con el vacío que ha dejado aquello que ya no está con nosotros, valorar su importancia y soportar el sufrimiento que implica. Las personas que están de duelo pueden experimentar emociones fuertes, como la tristeza y la ira; reacciones físicas, como falta de sueño o sensación de náusea; reacciones espirituales, como cuestionar sus creencias o descubrir que su fe es más fuerte que nunca.
Durante el proceso de duelo algunas personas buscan el apoyo de otras y encuentran alivio en los buenos recuerdos. Otras tratan de mantenerse ocupadas para alejar su mente de la pérdida. Algunas personas se deprimen y se alejan de sus amigos o evitan los lugares o situaciones que les recuerdan a la persona fallecida. En algunos casos, la gente canaliza su dolor involucrándose en actividades peligrosas y autodestructivas. La ayuda de un terapeuta profesional puede ser de utilidad porque te permite hablar de tu pérdida y expresar sentimientos intensos. Seguir adelante y aliviar la aflicción del duelo no significa olvidarse de la persona que se ha ido. Volver a disfrutar de la vida no significa dejar de extrañar a esa persona.
Es natural continuar teniendo sentimientos y preguntas durante un tiempo después de la muerte de una persona. También es natural comenzar a sentirse un poco mejor. Depende mucho de la manera en que la pérdida afecte tu vida. Está bien estar afligido durante días, semanas, o incluso más tiempo, según qué tan cercana era la persona fallecida. Convencionalmente podríamos decir que un duelo se ha completado cuando somos capaces de recordar lo perdido sintiendo poco o ningún dolor, cuando hemos dejado de vivir en el pasado y podemos invertir toda nuestra energía en nuestra vida presente.
Lectura recomendada:
El camino de las lágrimas
Jorge Bucay
Ed. Océano
México 2006
Autor: DH para todos